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Toallitas húmedas. 12

2 Jun

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

12. Ayer fuimos a la ciudad que más cerca tenemos. Hicimos 150 km. Queríamos pasear un poco, ir al centro, hacer la compra del mes en un super grande. Llegamos y nos pasó por arriba la marea de gente. Gente que te ignora, que te choca con el hombro, que te exime de saludar, que no sabe nada de vos, ni le interesás ni cabés en su registro. Qué felicidad volver a ese tumulto donde no somos nada. Algúndíamarido no podía creer mi cara. Me dijo que le hacía acordar al nene. El nene que cuando está muy contento parece morder con las muelas que no tiene y le sale una sonrisa alargada. Una especie de bruxismo de alegría. Sigue leyendo

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Toallitas húmedas. 11

28 Abr

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

11. Lo pensé. Pensé en depilarme antes de parir. Pero a los 8 meses, con una panza tan grande que no me dejaba ver mis propios pies, y con el nene que ya estaba encajado, sólo imaginar la escena de tener a alguien embardunándome con cera caliente y pegándo el tirón, me dio escalofríos. Estaba por enfrentarme a un momento que doler, iba a doler, ¿encima pasar por el cavado? Ni loca. Ojo, sé lo que es exponerse a sufrir porque una quiere verse un poco más linda, pero esta vez mandé al diablo los tan simpáticos mandatos femeninos. Sigue leyendo

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Toallitas húmedas 10

19 Abr

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

10. Antes de ayer el nene se puso a toser como loco. O mejor dicho: a ponerme loca con su tos. A lo patológica que es la vida éstos días, cuando encima soy sólomadre y madresola 7×24, se sumaba este engrudo de mocos.

Lo cargué en el coche y nos fuimos a la guardia.

– ¿Qué le pasa al nene?- preguntó el pediatra.

– Le pasa la madre que tiene miedo que sea de nuevo bronquiolitis.

– Pero yo sólo puedo atender al nene, señora. (SE-ÑO-RA)

– Ah, qué pena, ya que estábamos le iba a pedir una receta de rivotril- pensé para mis adentros. Y solita me puse el chupete del nene en la boca, a lo Quino.

quino b

 

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Toallitas húmedas. 9

1 Abr

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

9. Con esto de que mi hijo está por cumplir el año estoy más sensible que nunca. Revivo mis días antes de parir, vuelvo a ver las fotos que me sacó mi amiga Laura, desparramada en el sillón, con una panza a término. Pienso en que un día como hoy le pedí a algúndíamarido armar la practicuna y faltando 15 días para la fecha él se resistió, pero me dió el gusto y a las 24 horas yo empezaba con las contracciones. Me acuerdo todo, clarísimo, en HD. Hoy casi de casualidad él encontró un video de 10 segundos en el que me veo atada al monitoreo. Se escuchan los latidos del bebé. Yo estoy seria, me brillan los cachetes y cuando me doy cuenta que el padre del niñopornacer estaba filmando con el celular levanto el dedo medio de la mano y pongo cara de apagáesobuludo. Ahora ese brevísimo instante me emociona. Se me pasa todo este año por la cabeza. La cabeza que me pica. Me pica, me re pica, me recontra pica. Sigue leyendo

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Toallitas húmedas. 8

20 Feb

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

8. Algúndíamarido tiene la habilidad de llenar la boca de agua y después disparar un chorro a través de los dientes de arriba. Anoche terminamos de comer y apuntó a mí. Me tomó de sorpresa. Al sentir una gotita de agua en la nariz me sacudí y bebé soltó una carcajada. El padre se entusiasmó y yo me entregué a ser la payasa del circo. El niño se reía tanto pero tanto que en un momento pensé que se le iban a escapar lagrimones. Le vi la cara más redonda que nunca. Los dos dientes de abajo le brillaban. Se puso rojo. Cuando parecía que iba a terminar el show, él hacía fuerza y seguía derrochando hiralidad. Creo que estaba descubriendo su risa. Nosotros, de sólo escucharlo, también estábamos tentados. Fue inmenso el momento de felicidad. Lo más parecido a la magia que conozco. No te borra las ojeras ni te compensa las noches sin dormir, no, el cansancio sigue ahí; pero ese timbre suyo, esa alegría infinita ante lo menos pensado, esa inocencia, ese descubrir el mundo desde abajo, hace que todo valga la pena. Yo no sabía de estos amores hasta que tuve un hijo. Hago mi esfuerzo por no volverme monotemática, por asumir mi subjetividad, por no caer en los lugares comunes. Hasta que mando todo al infinito y me asumo la madre más babosa del mundo y acepto que la vida nunca ha sido más linda que ahora.

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Toallitas húmedas 7.

16 Ene

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

7. No se cayó de la cama: se tiró. Así, impunemente. Y no me dio tiempo a nada. Ayer me estaba cambiando para llevarlo a la plaza, y lo vi volar de cabeza al suelo. Le pegué el manotón pero no llegué. Me encontré corriendo por la casa en bombacha y corpiño con el nene en brazos, besándolo y mostrándole la ristra de elefantes que tengo en la ventana, llamando a la perra para que lo distraiga, mojándole la cabeza, lo que sea con tal de que deje de llorar.

La pediatra me atendió al toque, me dió instrucciones por teléfono y lo controlé por seis horas. No fue más que un chichón enorme y lila en la frente que parecía señalarme y decirme: malamadre. Él al rato se reía como siempre y a mí se me hizo un nudo en el estómago que quedé con nauseas toda la tarde. ¿Qué dijo algúndíamarido? Que este era el primero de un montón de tumbos:

– No seas exagerada, no pasa nada, sacale una foto y subila a facebook.

A mí aún me dura el estado de preocupaciónysustoyculpa. Sólo sé que no quiero que se lastime, ni que se caiga, ni que se enferme nunca. Prefiero romperme mil veces el dedo chiquito del pie contra su sillita de comer con tal de no verlo sufrir. Y resulta que esto recién empieza.

¿Alquien sabe dónde se venden las cajitas de cristal para meter a los hijos?

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Toallitas húmedas. 6

18 Nov

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

6. En la peluquería me armaron bien los rulos, me alisaron el flequillo. Yo me pinté las uñas. El vestido lucía bien. Le pedí a mi hermana que me revocara, pero fue generosa: disimuló las ojeras, hizo que mis ojos brillaran más, me puso rubor en las mejillas. ¡Cuánto hacía que no me subía a unos tacos altos! Y cuando estuve lista me miré al espejo y me vi linda. Linda, linda, linda. Se me olvidó el cansancio, esta delgadez que me malhumora, los sueños que no llego a soñar de noche. Algúndíamarido  -camisa blanca, saco y corbata- me dio la mano y nos fuimos. Como novios.

Una se va de novio con la vida, dice el poema.

Después de siete meses y medio volvimos a salir solos. Tuvimos un casamiento y bebé quedó en casa con los abuelos y la tía que se vinieron de Santa Fe a cumplir con los compromisos que caen en la cabeza como manzanas cuando crece el árbol genealógico. Aunque lo pensé toda la noche, sabía que mi chiquito estaba en buenas manos y mi hermana me enviaba fotos en vivo y en directo para aplacar mis ansiedades. Disfrutamos. Bailamos. Me reí a carcajas.

De regreso lloviznaba. Las gotas caían y no sé. O sí se: la vida es como un tetris en el que de golpe, de nuevo, todo encaja.

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Toallitas húmedas. 5

6 Nov

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

5. Hoy me levanté, me miré al espejo y me sentí Celia, de Monster Inc. Me veo la piel lilácea, de lo pálida y ojerosa que estoy. Tengo un nido de víboras en la cabeza. Intenté hacerme un corte carré muy cashual pero a mí no me sale eso de estar despeinada con onda. Lo mío es un desastre. Pero en especial me sentí Celia porque me acordé de su único y enorme ojo. Y no es precisamente que me haya quedado tuerta, no. Su ojo es un modo mucho más elegante que esta única teta que yo me veo. Porque no sé cómo pasó, pero bebé fue soltando la izquierda de a poco y en un momento quedó más chiquita que nunca y la derecha está bestial. Explota. De un lado debo ser talle 80, del otro 120.

Me siento monstruosa. Sin consuelo. Pienso que al menos a Celia cuando le hablan la siguen mirando al ojo.

 

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Toallitas húmedas. 4

11 Oct

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

4. Me ilusioné.

Dicen que el 96,2 % de los bebés que ven esta publicidad japonesa dejan de llorar. Pero mi niño no puede con su genio y se queda en ese insensato y taladrante 3, 8%.

Igual a mí este anuncio de dulce de leche de Lotte me tiene fascinada. Y de a poco hipnotiza al chango.

Prueben suerte.
Pero queda prohibido contarme si les funciona.

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Toallitas húmedas. 3

1 Oct

TOALLITAS HÚMEDAS
(paños fríos para la locura cotidiana)

3. Hoy cuando fui al baño me acordé de la vista que hay desde el inodoro de una amiga: una pila de revistas y libros para hacer crucigramas y sopas de letras. Desentona con los azulejos azules y brillosos, con ese espejo enorme, las cortinas blancas sin una pizca de moho, los cepillos de dientes con menos de tres meses de uso, el envase del dentífrico que se va enrollando con el uso. A mí me resulta de mal gusto. En verdad pienso en los autores de esas notas siendo leídos por alguien que está haciendo fuerza y me da cosita, no sé.

Pero hoy me acordé de ese baño y fue distinto. Es que ayer volvimos de pasar unos días en la casa de mis padres. Y esta mañana cuando otra vez fui al baño a tomarme esos 5 minutos del día en que lo dejás al bebé solito en el coche, pero cerquita para carpetearlo, empezó a llorisquear. Tuve que hacer lo mío y, mientras tanto, abrir y cerrar la puerta y decirle: “tochi”.

El se reía. Mi punto de vista colapsó en una cerradura. Decidí que cuando pase esta etapa voy a tapizar el piso de sudokus.