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Regar el cantero

10 Dic

Entrar a un quirófono es sacar boleto para la montaña rusa y con el ticket en la mano sólo querer subir para bajar cuanto antes.  Ese instante en que besas a tu hijo en la cabeza y lo dejás en casa, ese segundo en que te suben a la camilla y mirás para atrás y ves a los que te aman que se ahogan en rezos y suspiros y lágrimas y fantasmas, ese fragmento de tiempo en que te das cuenta, de nuevo, que sólo sos vos, que estás sola. Hasta que aparece el anestesista y sentís que te ganás la sortija de la calesita. Cuanto te dormís todo se acaba. Fue el jueves a la tarde. Cinco horas después volví a la vida. Estaba en una sala de recuperación. La enfermera vió que no podía mover los brazos para secarme las lágrimas, preguntó si me dolía algo. Le estiré la mano. Necesitaba asegurarme de que estaba ahí, con alguien sosteniéndome el futuro. Lloré como lloro siempre, escupiendo hasta el corazón por los ojos. Y sólo me salió decirle: quiero a mi bebé, quiero a mi bebé.
Hoy ya estoy en casa, recuperándome, aliviada, en paz. Tengo 3 mm de pelo, estoy destetada y arrastro tres drenajes que me hacen sentir un árbol de navidad. Pero el pibe no se inmuta, nada le parece fuera de lugar. Entiende que no lo puedo tener a upa. Sabe que es su turno de hacerme sanasanacolitaderana. Él me ve con sus ojos oscuros como siempre. Tan entera como siempre. Entonces ahora Luna Monti y Juan Quintero cantan Regalitos y a mí se me atragantan todos estos meses, con la diferencia de que recuperé el cupo para tragarme los miedos maternos porque siento que tengo tiempo para la revancha, tiempo de  guardar “para siempre y por si acaso, bebé, lo más puro de mi vida, un cantero de besos y de abrazos, bebé, para verte florecido”. 


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Cita

Lo que desgasta

15 Feb

¿Es la única?
Me pregunta la mujer en el parque
contemplando los juegos de Adriana.
Tengo cuatro, le respondo.
No tarda mucho en preguntarme sus edades
y en mirarme, incrédula, cuando se las digo.
-Se ve usted muy joven para todo eso- comentan.
Es un halago
pero siempre me hace pensar
en los tristes perfiles, las asociaciones,
de la maternidad.
Más vida dan las mujeres,
-sostiene la popular sabiduría-
más vida pierden.
Los partos las destiñen.
Engordan. Se agotan. Envejecen.
Cuatro hijos tendrían que haber terminado con la sensualidad
o el deseo.
Como si cada hijo mágicamente redujera la libido,
y no fuera la realidad exactamente lo contrario:
cada hijo dejándonos más cerca de la vida
más proclives a la ternura,
la piel más suave y el sexo más acogedor.
Es la falta de pan, de amor, la que desgasta.
No el parto.


Prejuicios sobre la maternidad, poema de Gioconda Belli

Cita

Buenos hábitos

25 Ene

– ¡No puedo creerlo!- exclamó Alicia.
– ¿Qué no?- dijo la Reina-. Prueba otra vez: respira hondo y cierra los ojos.
Alicia se echó a reír.
– No vale la pena que lo pruebe -dijo-: no hay quien crea lo que es imposible.
– A mi juicio es que te falta el hábito -dijo la Reina-. Cuando yo tenía tu edad, lo practicaba siempre media hora diaria. A veces, llegué incluso a creer seis cosas imposibles antes del desayuno.

 

 

Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carrol.

Cita

Monstruas temibles

8 Nov

“Y lo que hacen con sólo una gota congelada del varón: se encienden con todas las luces como un cartel de Las Vegas y empiezan a fabricar en sus vientres a Arnold Schwarzenegger o a Serena Williams o a Lula da Silva, lo fabrican ahí dentro, durante nueve meses, y mientras tanto mascan chicle y caminan y trabajan, como si nada, pasan gradualmente de la cintura de avispa a la cintura de obispo, se inflan habitadas por un extraterrestre, un ocupa de rápida multiplicación celular, y finalmente expulsan con varios pujos al hombre rata, o a Susana Giménez, o a Tyson, o a Ted Bundy, que sale morado, azul y untado en una pasta blanca y llorando, atado a la madre por un cordón como una columna retorcida. ¿Hay algo más temible que eso?”.

 

Fragmento de una columna de Pedro Mairal que me parece indispensable para el ajuar del niño.

Upa la la

8 Oct

Me han dicho que suelte un poco al niño, que de tanto estar en la falda será un consentido. Que si acudo cada vez que llora me va a tomar el tiempo. Que si deja de llorar cuando lo cargo es porque le di esa maña.

Digo: vivan y dejen vivir; críen y dejen criar.

Y upa la la. Bebé viene donde yo voy, como  el bello dibujo con el que nos convida ISOL, talentosísima ilustradora argentina y autora de libros para niños.

Feliz semana internacional de la crianza en brazos.