Cómo es la vida esperando un trasplante de órganos durante la pandemia de COVID-19

Arnaud Fontanet, quien eligió someterse a un trasplante de riñón después de que su cáncer fue excluido previamente por un trasplante de médula ósea, dice que la vida es normalmente así.

Ahora su deseo por los riñones se agota. Un joven sano como Fontanet descubre que su atención como donante de órganos es limitada. Los servicios médicos en Francia han dicho que no hay escasez de donantes y que pueden tardar varios meses en hacer el trasplante.

Así es la vida esperando a un donante de órganos durante la pandemia de coronavirus.

La pandemia es un tema importante porque acorta la vida de los pacientes y sus familias. Muchas personas que no pueden recibir trasplantes pueden esperar.

En esta entrevista de la BBC, Fontanet habla sobre cómo ha sido su vida antes y cómo ha cambiado, desde que su trasplante de riñón fue rechazado por el servicio francés de trasplantes.

En el momento de este trasplante, alrededor del 40% de las personas que acudieron a trasplantes de riñón estaban esperando la donación de órganos. Se puede ver que la gente preguntaba a los médicos, si estaban manejando de la misma manera que antes, si podían ser, más tiempo.

Y vemos que podían, porque tenían los recursos.

Al llegar a Francia, notó que no iba a tener colágeno congelado, sino un trasplante de órganos de otra persona. Así que al principio, tuve algunas dificultades tratando de convencer a los médicos de que estaban separados de las células de los donantes, pero logramos transferir el órgano.

Creo que será un problema bastante grande que también abra ese sistema y permita que las personas eviten a los donantes de órganos. Me hubiera gustado poder donar mis riñones después de esto, pero teníamos que seguir funcionando. Ahora apenas puedo comer de más allá de mi cama, ni siquiera sé cómo estoy”.