El mapa y el territorio

20 Mar

Casi la medianoche del miércoles 19 de marzo. Me voy a bañar, quiero calentar el cuerpo. Y otra vez el espejo mostrándome desnuda. En nueves meses ese reflejo ha mutado tanto que me observo con desconcierto. A veces con desolación. Ahora me tildo observando los siete tatuajes que me hicieron. Creí que eran seis y la pucha, acabo de descubrir otro. Mis mamas perdieron casi toda la sensibilidad tras la mastectomía, por eso no me dí cuenta. Son puntitos. Tres sobre el pecho que estuvo jodido. Uno algo más al borde del límite del cuerpo. El quinto en la zona llana que separa una mama de la otra. El sexto sobre el brazo derecho, diez centímetros por debajo del hombro. El último, el que se escapa siempre de todos los escotes, en la zona supraclavicular. Parecen hechos con la punta de un lápiz. Van del negrolunar al verdeazulado. Son las coordenadas para que la radiación sea exacta, me dijeron hace un rato, en la primera sesión de radioterapia. La primera, de 25.

Me marcaron además con fibrón indeleble. Rayas a cada lado de la cintura, como cuando una deja en la pared el rastro de la altura de los hijos. Trazaron un semicírculo que contornea la teta izquierda. Y ahora que estoy por entrar a la ducha pienso que lo primero que voy a hacer es  borrar la X que dibujaron sobre la zona donde estuvo el tumor. Qué fracaso de tesoro.

Me miro en el espejo y escuchame Michael Scofield: a mí este mapa también me va a sacar de prisión.

El turno fue a las 21. Me senté en la sala de espera delante de una señora gorda que tenía puesta una remera roja furiosa, los labios pintados del mismo color, la quiero: siento que todo le importa un cuerno. Más allá dos viejitos. En un rincón un hombre con esas miradas perdidas, infinitamente tristes. Salí tan en puntas de pie para que el nene no se diera cuenta de mi escape que olvidé el libro. Leer siempre te saca de los lugares donde una no quisiera estar. Por la tele pasaban un partido de fútbol. Había café caliente sobre una mesa. Estaba ansiosa, nerviosa, rara. Perdí la vista en los cuadros, en ese mar transparente, las canoas sobre la costa, decenas de casitas blancas y apiladas entre montañas. Grecia.

Dicen mi nombre. Y ahí está toda mi existencia tumbada en una camilla. El torso desnudo. Me acomodan siguiendo el mapa. Piden que me quede quieta, que respire tranquila para asegurar la presición del rayo. Hace frío en ese cuarto. El aparato va girando sobre mí, los técnicos cambian placas, hablan, repiten numeraciones. Yo sólo veo que tienen unas camperas de hilo, pienso que quiero una, entiendo que esa luz roja que dibuja una línea en la pared, y a la que estoy mirando fijo, no funciona como técnica de control metal y no puedo dejar de temblar. No pasa nada. No siento más que eso. Sólo sé que el equipo hace de las suyas porque escucho un rudio como el del magiclick para encender la cocina. En diez minutos salgo de ahí.

Ahora hago mucha espuma sobre mi cabeza. Estoy compartiendo con el crío el Johnson shampoo no más lágrimas. Amo esa justicia poética. Quizá esa espuma que se desvanece me devuelve el sentido del mundo. El agua caliente desdibuja el mapa y me muestra sólo el territorio (y sé que tengo el nombre de este post, se lo robo a Houellebecq). Aquí sigo. No quedan 24 sesiones de radio. Quedan 24 días hábiles para regresar al pueblo pampeano, a la calma, a la vida que extraño tanto. Entonces me acuerdo de los cuadros y me digo que algún día voy a ir a Grecia. Que ya pronto, prontísimo, voy a estar del otro lado.

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67 comentarios to “El mapa y el territorio”

  1. Oscar Ruiz 20 de marzo de 2014 a 11:45 #

    Como me conmueven siempre tus textos. Un abrazo muy grande

  2. alejandra 20 de marzo de 2014 a 11:45 #

    No puedo dejar de admirar tanta belleza en tus palabras,tanto valor en vos.

    • estaquetepario 28 de marzo de 2014 a 9:59 #

      gracias alejandra. sabés que vivir todo pensando en cómo poder contarlo del modo más lindo es el ejercicio más sano, mi yoga. un beso.

  3. gicolores 20 de marzo de 2014 a 11:47 #

    cuando estés de regreso en la calma del pueblo pampeano, voy a tener que ir a conocerte.

  4. Laura 20 de marzo de 2014 a 11:48 #

    El mapa dice que la vuelta de la esquina queda cerca. Ahí te esperamos. 😉

  5. Daniel 20 de marzo de 2014 a 12:09 #

    Cuando alla vayas, espero que disfrutes tanto ese viaje como te mereces…
    Brindo porque pases de la mejor manera los dias habiles.
    Gracias

  6. Agos 20 de marzo de 2014 a 12:15 #

    Es imposible explicar todo lo que transmitís cuando escribís Ángeles.
    Me alegra que dentro de poco vuelvas a los pagos pampeanos,ojalá el pueblito te reciba con mucho viento y tranquilidad, para no perder la costumbre.<3
    Besos y abrazos enormes 🙂

    • estaquetepario 28 de marzo de 2014 a 10:01 #

      ojalá que sí agos. no veo las horas de volver, ya mucho más reconciliada con la calma y el viento. hasta con la nada. otro abrazo.

  7. YANINA 20 de marzo de 2014 a 12:22 #

    Hola, antes que nada quiero decirte que sos una excelente escritora de crónicas y realidades.
    En segundo lugar te cuento que te conocí por Orsai, fui abonada a Casciari y me enojé cuando me abandó la revista.. pero ya lo perdoné.
    En tercer lugar, que aunque sea duro leerte me pone muy feliz hacelo porque significa que estás luchando. Y a pesar de la seriedad del tema, sos tan buena en esto que siempre, cuando estoy a punto de llorar por imaginar tu situación, me sacas una sonrisa como el comentario de la señora vestida de rojo, ese ´´la quiero´´.
    Sos una leona. Seguiré atenta a tu blog. Yanina.

  8. @lamejorflor_is 20 de marzo de 2014 a 12:22 #

    Necesito verte en algún momento, y abrazarte.

  9. Inez 20 de marzo de 2014 a 12:25 #

    Amo tus relatos, siento como si estuviese allí viéndolo todo, rezando del otro lado de la sala para que todo salga bien, y así será, pronto vas a estar del otro lado, cada vez falta menos. Te quiero y te admiro. Abrazo enorme

  10. Ely Rosa 20 de marzo de 2014 a 13:05 #

    Te leo y me imagino a mi amiga Paula en tu misma situación, con el cuerpo dibujado como un mapa. Las mujeres somos fuertes, las madres mucho más. Lo bueno es que al final del recorrido hay muchas mad cosas por vivir. Besos!

  11. cintiacgl 20 de marzo de 2014 a 14:15 #

    No más lágrimas. Será justicia.

  12. blog2709 20 de marzo de 2014 a 14:56 #

    Ya llegas, linda.

  13. raul panis 20 de marzo de 2014 a 15:19 #

    te estoy acompañando desde el ORSAI. Y sigo al lado tuyo…

  14. Flor 20 de marzo de 2014 a 15:40 #

    Y toda esa existencia en breve vuelve a ese pueblo q aprendio a querer y ahora extraña.
    El comentario de Cin es el cierre perfecto. Te abrazo fuerte. ojala algun dia en persona.

  15. Manuela (@Manuchitaww) 20 de marzo de 2014 a 15:43 #

    te abrazo ❤

  16. Celi 20 de marzo de 2014 a 15:49 #

    Pensaba en vos ayer a las 8 de acá y no sabría cuánto estarías. Te estaba por mandar una canción…te la mando ahora por mail.

    • estaquetepario 30 de marzo de 2014 a 15:29 #

      hacés mucho más que pensarme vos, y sin mate de por medio, eh?

  17. Sole 20 de marzo de 2014 a 15:50 #

    Amiga, después de leerte siento que no me quedan palabras para describir lo que causan en mí, las tuyas escritas en este texto. Sos maravillosa Pi. Vas a llegar muy lejos… hasta el infinito y más allá! te quiero mucho ❤

    • estaquetepario 30 de marzo de 2014 a 15:36 #

      no nos vimos el finde pasado, en abril seguro. te quiero amiga.

  18. Constanza 20 de marzo de 2014 a 16:02 #

    Todo pasa.
    Un abrazo,
    c

  19. Remalamadre 20 de marzo de 2014 a 17:25 #

    Cuando vayas a Grecia traeme una foto de la Isla Milo…donde encontraron la Venus…

  20. valeok 20 de marzo de 2014 a 17:25 #

    Vamos a x las 24! Y después a Grecia, obvio

  21. Lis 20 de marzo de 2014 a 17:54 #

    ¿Y si Dios fuera mujer?
    pregunta Juan sin inmutarse,
    vaya, vaya si Dios fuera mujer
    es posible que agnósticos y ateos
    no dijéramos no con la cabeza
    y dijéramos sí con las entrañas.

    Mario Benedetti

    Los números no dicen nada… son sólo números…
    Te quiero más y más!

  22. Ursula Xul 20 de marzo de 2014 a 20:31 #

    Ah….sí. Tantos días, todos los días…Para quedar “irradiada”. Algo más, que parece imperceptible pero que de todos modos te recuerda TODO.Ánimo Ángeles, te regalo un cuentito “raro” que me surgió en aquellos tiempos “radiantes”… Te lo paso por face..Abrazo.

    • estaquetepario 30 de marzo de 2014 a 15:41 #

      gracias ur. tus textos siempre son una delicia que irradian otras energías.

  23. madreinargentina 20 de marzo de 2014 a 21:33 #

    Prontísimo, nena!!!
    Besotes.

  24. Flor B. 20 de marzo de 2014 a 22:02 #

    Sos grosa, muy grosa!

  25. kariu2 21 de marzo de 2014 a 1:19 #

    Yo también quiero ir a Grecia algún día. Ese tipo de sueños impulsan nuestros latidos hasta poder cumplirlos.
    Scofield es un poroto de soja a tu lado. ¡Abrazo grande!

    • estaquetepario 1 de abril de 2014 a 10:48 #

      me hiciste reír con el poroto de soja 🙂 iremos a grecia, of course.

  26. Magali Arrigo 21 de marzo de 2014 a 9:41 #

    Hace bien leerte! Cuántos No más lágrimas necesitamos muchas veces!! abrazote

  27. Rookie Mom 21 de marzo de 2014 a 10:09 #

    A partir de hoy, cada vez que me sienta triste y con ganas de llorar le voy a robar el shampoo a mi hijo. Te debo eso. Te quiero. Estoy (siempre) con vos.

  28. madrexilio 21 de marzo de 2014 a 10:57 #

    Tu pluma es una joya, aunque nos traigas temas espinosos, leerlos de ti es leerlos con un filtor poético sobre las lentes. Un abrazo con admiración y cariño sincero, escritoras como tú no nacen todos los días. 24 días para volver a donde quiere ir, y ya hoy es uno menos.

    • estaquetepario 1 de abril de 2014 a 10:50 #

      ayyyy, GRACIAS por el piropo. hoy voy por la 9, falta tan poco! un abrazo apretado, querida.

      • madrexilio 1 de abril de 2014 a 16:35 #

        ¡Muy bien ánimo! Falta poco 🙂

  29. pequeboom 21 de marzo de 2014 a 11:03 #

    Esto es un señor post y no las birrias que escribo yo. Haces que se remuevan cosas por dentro.
    Enhorabuena por ser así, increíble, estoy sin palabras.

  30. ankelele 24 de marzo de 2014 a 14:15 #

    Amiga hermosa, pensar que nos conocimos al otro día, nos dimos ese abrazo tan postergado, que tantas ganas tenía de darte hace mucho tiempo. Te leo hoy y quisiera volver el tiempo atrás y que ese abrazote de amigas que se conocen desde siempre y desde nunca durara un poco más. Por suerte me voy a sacar las ganas pronto. Te quiero y admiro tu fortaleza, tu humor, tu vitalidad.

    • estaquetepario 1 de abril de 2014 a 10:52 #

      te quiero tantísimo, tantísimo, tantísimo. soy feliz de tenerte acá o del otro lago del charco. de tenerte.

  31. Irene MoRe 25 de marzo de 2014 a 6:04 #

    Grecia te está esperando.

  32. desatadocorazon 25 de marzo de 2014 a 17:38 #

    Querida amiga, tengo a la lectura abandonada… pero leerte a vos me saca del hastío, de la vorágine diaria… de la tremenda autocrítica en la que estoy inmersa últimamente… Vamos todavía! que sos mucho más que ese mapa, que ese territorio… sos un horizonte, cercano, en Grecia, en mi corazón, en todas las que te seguimos porque nos das fuerzas, nos cacheteás, nos despertás del letargo… te quiero mucho!!!!!

  33. Pauli 30 de marzo de 2014 a 22:10 #

    Qué lindo, pero qué lindo, es leerte!!!
    Qué bella persona sos…
    UN ABRAZO!

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