Defensa a la primera persona

5 Jun

Muchos de los que me conocen me dicen que se sorprenden de leerme. De que siendo yo bastante reservada, aquí abra las compuertas y lo cuente todo. Que me desnude en un espacio público, así, sin pudores. Y rezongue. Y putee. Pasa que no se me ocurre hablar de la maternidad desde otro lugar.

Soy lo que soy desde el momento en que lo apoyaron sobre mi pecho y aún éramos uno solo, unidos por el cordón umbilical. Y me fui inventado cada día. Me encontré con una tipa nueva y con un pibe que había salido de mi vientre al que amaba con devoción, con una locura que sigue en aumento, y con un miedo que crece cada día.

Me adentré en el puerperio sin saber lo que era. Me hablaron más de cuarentena que de ese estado que atravesamos las mujeres, que nos genera un shock piscológico, que nos sumerge en un submundo donde ese hijo se descubre en una y una se constituye a partir de su mirada.

Hice lo que el corazón me decía. Lo que el cuerpo me dejaba. A veces ni siquiera me importaba la opinión del padre, y no está bien, no me enorgullezco de eso, pero él se iba 8.30 y volvía casi a las 19. La carga de tantas horas solas con un bebé que demanda, demanda, demanda, me volvieron una tirana. Inventé mis reglas. Me importó un comino la opinión ajena. Confié en mi modo de encarar la maternidad aunque siempre tuve terror de ser una mala madre. Me abracé a la pediatra, encontré a Lis Muñoz, llegué a los libros de Carlos González. Y algúndíamarido estuvo ahí siempre, incondicional, aunque yo muchas veces no lo viera, aunque nunca me alcanzara y siempre pidiese más.

Y en ese camino me di cuenta con la liviandad con que antes podía opinar sobre cómo mis amigas criaban a sus hijos. Las miraba como espectadora sentada en la primera fila de un teatro y decía: esto lo voy a hacer, esto no, ahí faltan límites, cómo puede fulanita volver a trabajar tan pronto, cómo es que mengana elige ser ama de casa en estos tiempos, porqué x se olvida de ella, qué le pasa a y que no habla de otra cosa. Fui injusta un millón de veces. Un millón. Mis lecturas de sus realidades se generaban a partir de mi vida, de mis posibilidades. Y eso se llama prejuicio.

Me gusta eso de que “una es una y su circunstancia”. Por eso no quiero dar consejos. No me gusta recomendar lecturas (excepto la Guía inútil para madres primerizas) porque a los libros se llega por búsquedas personales. Y en especial, trato de abstenerme de opinar sobre las decisiones ajenas. Ay, cómo me muerdo la lengua un montón de veces cuando escucho teorías que no comparto, pero callo.

Callo porque no hay derecho a juzgar a las madres. Defiendo la primera persona porque no puedo hablar por todas, no tengo la más pálida idea de qué es lo mejor, muchas veces me arrepiento de los caminos que tomé.

Mi yoísmo se excusa en que necesito ser sincera conmigo misma. Porque me sana poner en palabras tantas emociones encontradas. Porque me dolió que nadie me haya alertado de la que se venía. Porque aún me da urticaria preguntarle a una puérpera cómo está y que me responda sólo desde su burbuja rosa. Yo escribo porque me hago cargo de cómo chorrean mis babas por el nene, sin olvidarme de contar que están tan presentes como las hemorroides que me acompañan desde el parto.

Anuncios

25 comentarios to “Defensa a la primera persona”

  1. mamasystem 5 de junio de 2013 a 10:50 #

    Más de acuerdo, imposible. Me siento identificada con absolutamente todo lo que contás. Gracias por estas palabras que no me hacen sentir tan rara, después de todo. Saludos!

    • notengoelchochopafarolillos 5 de junio de 2013 a 11:01 #

      grande estaqueteparió! bien dicho!

    • estaquetepario 5 de junio de 2013 a 12:17 #

      pero sí que somos raras, de todos modos.
      gracias por pasar beso grande a tí, otro a selene.

  2. madreinargentina 5 de junio de 2013 a 11:57 #

    Nadie tiene la primera ni la última palabra sobre lo que es la maternidad. Es como la felicidad, como el amor… ¿Quién puede catalogarlos?

  3. Monstrua 5 de junio de 2013 a 12:25 #

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Las cosas se ven diferente cuando una ya está en el escenario, y yo también prejuzgué. Aún lo hago, sin querer, pero ‘me pillo’ a mí misma, e intento cambiar eso 🙂

    • estaquetepario 5 de junio de 2013 a 15:48 #

      yo también me pillo, me consuelo con que es señal de que estamos alertas! beso monstrua.

  4. planeandoserpadres 5 de junio de 2013 a 12:41 #

    ¡Uy lo que me queda que pasar cuando me llegue el primer bichillo!

    • estaquetepario 5 de junio de 2013 a 16:06 #

      en el baile, una rema, no te preocupes 🙂 ahí vengo de tu blog, nos leemos!

  5. Fina La Endorfina 5 de junio de 2013 a 13:58 #

    Muy grande!! La maternidad es algo único, que se vive diferente según cada mamá, según sea el bebé, y ahí nadie más debería inmiscuirse 😉

  6. Much more than I am (@MuchmorethanIam) 5 de junio de 2013 a 18:31 #

    Hija mía, como dirían en mi tierra, qué bonico escribes. Y que cosas dices con las que me siento tan cercana. Ojalá pudiéramos hacer desaparecer todos los prejuicios, ojalá.

    Un beso

  7. labonaerense 6 de junio de 2013 a 12:04 #

    a mí no me gustó que me alertaran lo malo que se venía. Yo tuve un embarazo complicado. Primero adaptarme a la idea de tener un hijo, a mis cinco meses de embarazo sufrir la muerte de mi abuela y una semana después la de mi padre.
    Las madres que me alertaban de lo difícil de la maternidad me generaron un miedo terrible, pánico que me angustió demasiado, porque sólo hablaban de las contras, o yo sólo entendía que se me venía un mundo de dificultades que ni fue tan así ni podía comprender en ese momento. No podía imaginar que las dificultades se superan porque cuando se ríe te volvés loca de amor, sólo podía pensar en que mi vida cambiaría para mal y se volvería un horror. Así que si una mujer me cuenta que quiere ser madre la aliento y le pregunto si ya viajó, si convivió lo suficiente, si tiene un trabajo que le gusta. Si ya esta embarazada le hablo de lo hermoso, de que es difícil pero no tanto, que se puede ser madre y mujer, etc. El lado b lo descubrirá sola, no necesita que se lo cuente yo.

    • estaquetepario 8 de junio de 2013 a 9:21 #

      está perfecto bona: defensa a la primera persona. para mí también mi hijo es lo más maravilloso de esta vida, pero creo que poner en palabras lo otro también hace posible dimensionar otras cosas, como el hecho de licencias de maternidad más extendida. a mí me parece que lo hermoso de este momento no debe tapar también lo difícil y ahí a veces estamos muy desprotegidas.

  8. Rookie Mom 6 de junio de 2013 a 16:44 #

    Quiero decir 2 cosas:
    1. Aunque no lo reconozcamos, seguimos juzgando a las demás mamás. Sólo que ahora sabemos que está mal y no lo hacemos tan abiertamente. Lo hacemos de forma más subliminal o directamente a escondidas. Pero el juicio sobre el otro es condición humana. Así somos (desgraciadamente, claro).
    2. Hoy dije en tw algo que vuelvo a sostener acá, en defensa de tu post: sobre ciertos temas (y en especial sobre maternidad y sus derivados) sólo deberíamos ser autorreferenciales. No vale opinar sobre las elecciones, decisiones y posibilidades ajenas. Es injusto, fuera de lugar y mala leche.
    Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra.
    Besote, hermosa.

  9. Memi 6 de junio de 2013 a 19:20 #

    Te entiendo de pe a pa porque a mí también me dolió que nadie me dijera lo que se venía y tbn me da urticaria cuando una puérpera me habla desde una burbuja rosa… y te soy sincera, también me siento una injusta total cuando recuerdo lo que decía de las madres cuando estaba del otro lado. Ahora me callo bastante, mucho mucho en comparación con el ayer. Y me da mucha cosita cuando una mamá primeriza cercana está en la nube del embarazo, me agarra una terrible contradicción acerca de hablarle de las cosas que a mí nadie me dijo (en realidad más realista sería decir que alguna valiente me lo dijo pero lo tomé como un comentario con mala onda) o sobre lo hermoso que es tener un niño. Y al final a todas les digo lo mismo: que es un mundo complejamente maravilloso y que cada una lo vivirá de acuerdo a su personalidad y, para cerrar, comento que a mí me resultó muy complicado el reencuentro conmigo misma así que me pongo a disposición para escuchar lo que sea que tengan para decir cuando vivan su propio puerperio…

    • estaquetepario 8 de junio de 2013 a 9:35 #

      memi, me encantó tu mirada, comparto absolutamente. beso enorme amiga.

  10. mimamamelima 7 de junio de 2013 a 20:32 #

    Yo desde que soy madre no opino más, solo escucho porque no quiero encontrarme con alguien que no le gusta que opinen sobre su maternidad y me callo. O sea, detesto con todo mi ser que me den “consejos” cuando en verdad son cosas que la gente definitivamente quiere que hagas. Yo crío a mi hija como yo quiero y punto.
    Respecto a libros, a mi me paso lo mismo, leí, no encontré nada hasta que un día revisando las ofertas en un super me encontré con uno que se llama “Guía (no se cuanto) para mamás estupendas”, el título me pareció re pedorro pero salia $15 y me lo compré, encima tiene como 350 páginas. Lo más, es lo más ese libro, mucho consejo americano porque es una escritora estado unidense pero bien.
    Besos!

    • estaquetepario 8 de junio de 2013 a 9:27 #

      es increíble cómo los libros llegan a nosotras o nosotras a ellos! pero de algún modo eso tiene que ver con búsquedas hasta inconcientes, no? te abrazo bombona, se te extrañaba por acá.

  11. Sol 11 de junio de 2013 a 21:45 #

    geniaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

  12. Anabella 11 de junio de 2013 a 22:39 #

    Cuánta verdad en todo lo que decís. Yo hasta negaba la depre hasta que la enfrenté! y que no te cuentan las cosas no tan maravillosas, es totalmente verdadero. Yo lo pasé en una pérdida de embarazo previa a mi princesa, muchísimo dolor desconocido…

    • estaquetepario 12 de junio de 2013 a 12:34 #

      anabella, a veces la negación nos ayuda a seguir, qué se yo, una hace lo mejor que puede. gracias por pasar, beso a la princesa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: