Minientrada

Por ese palpitar

28 May

TRIBUTO A LAS MADRES

porque nos merecemos un homenaje permanente, colectivo e incorrectísimo.

15. Por ese palpitar

Por @BarbaraBarisch

En agosto de 2004 empezamos a salir. En marzo de 2008 nos fuimos a vivir juntos. En junio de 2009 nos casamos. En enero de 2010 dejamos de cuidarnos. En febrero estaba embarazada. En abril lo había perdido. Solo una mujer que perdió un embarazo (más si es el primero) sabe lo que se siente. Solo las que lo pasamos sabemos lo que es que ese sueño que empezaba a hacerse realidad desaparezca en un segundo con un corazón que deja de latir.

Lloré. Lloré mucho. Pero algo de mi personalidad hizo que siguiera adelante, ignorando el vacío (en varios sentidos) que tenía adentro. Y el mismo día de la ecografía que no fue, me fui a la clase de portugués. Y al día siguiente a trabajar. Intentaba seguir con mi vida, y me creía que lo lograba. Mientras tanto, tenía pérdidas, tomaba pastillas varias y me hacía estudios para ver si había expulsado todo. ‘Expulsar’, qué verbo horrible.

Pasados los tres meses que el médico nos había indicado, dejamos de cuidarnos nuevamente. Pero esta vez no fue como la anterior. Pasaban los meses y cada vez que me tenía que venir, una adrenalina me recorría el cuerpo en cada visita al baño. Me debo haber hecho 10 evatest por las dudas. Pero nada.

En junio de 2011 exploté. No pude seguir haciendo como si nada y empecé terapia. En ese espacio pude sacarme de adentro un montón de cosas que no sabía que tenía y hacer el duelo que no me había permitido hacer antes. Pero el embarazo seguía esquivándonos.

Dicen que el tiempo normal para concretar la búsqueda es un año. Nosotros no mirábamos el calendario; no queríamos que la búsqueda de un hijo determinara cuándo hacíamos el amor (cursi pero cierto); queríamos que el hijo fuera una consecuencia de eso. El año pasó. El embarazo no llegó.

Empezamos a hacernos estudios y todo parecía dentro de lo normal. Mi ginecóloga nos derivó a un andrólogo para que viera los resultados de mi marido. Yo ya iba con la cabeza gacha, dispuesta a hacerme un tratamiento. Después de varios estudios más, el andrólogo nos dio unas vitaminas y me dijo: “Quedate tranquila que vas a ser mamá”.

En junio de 2012, el primer mes después de eso, no pasó nada. El segundo sí. Me dolían las tetas. Me sentía rara. Me había sentido así tantas veces (todas falsas ilusiones) que no quería apresurarme. Esperé a tener dos días de atraso. Me desperté a la madrugada y fui directo a hacer pis en el palito. Mi marido esperaba del otro lado de la puerta. No quería decirle que estaba haciéndome el test, pero él ya lo sabía. Apareció primero una única rayita, la famosa “raya de control” (las que se hicieron más de un test me van a entender). Sola en el baño, dije en voz alta: “Cuerpo, no podés ser tan hijo de puta”. Unos segundos después, que parecieron una eternidad, ahí estaba la otra rayita. El positivo. A los pocos días llegó la beta positiva. Después llegó el momento de reconciliarnos con las ecografías. Esas imágenes que nos habían costado tantas lágrimas hace un par de años esta vez nos traían una emoción inmensa, un corazón que latía muy fuerte y un bebito que no paraba de crecer. A las 20 semanas nos enteramos de que era varón. En marzo de 2013 nació mi bebé. Y yo tuve mi final (o mi comienzo) feliz.

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11 comentarios to “Por ese palpitar”

  1. Muriel y Yo (@MurielyYo) 28 de mayo de 2013 a 10:15 #

    Me encanta esta sección!!!

    Preciosa historia… no pude evitar el lagrimón… se me piantó nomás!!! Gracias por compartirla.

    Un abrazo y felicidades Bárbara.

  2. BBsebusca 28 de mayo de 2013 a 10:37 #

    No se lo que es no escuchar el corazon, pero si se lo que es llorar pensando que puede suceder y no exista la famosa actividad cardiaca.
    El cuerpo es un hijo de puta que a veces nos recompensa en grande….

  3. Mona Lisa 28 de mayo de 2013 a 11:57 #

    Me emocioné…mucho…los test negativos son mis traumas del pasado. Por suerte ya llegaron, ya están con nosotras y nos hacen felices.

  4. madreinargentina 28 de mayo de 2013 a 13:22 #

    Perder un embarazo es de las cosas más tristes que puedan sucedernos, sea el primero, el segundo o el último. Qué suerte que esta historia tenga final feliz! Besos.

  5. Cecilia 28 de mayo de 2013 a 17:10 #

    Muy lindo relato!

  6. Carla 28 de mayo de 2013 a 17:26 #

    Es maravilloso como un pequeño latido puede determinar de tal manera nuestras vidas. Te abrazo fuerte.

  7. Mer 29 de mayo de 2013 a 1:38 #

    Tampoco pude evitar los lagrimones. Cayeron varios, pero vale la pena porque el final-comienzo me consta que está lleno de felicidad! Felicitaciones!!

  8. Rookie Mom 29 de mayo de 2013 a 10:46 #

    Ay! El milagro de la vida a veces da tantas vueltas…
    Me emocioné mucho (hormonas, diría mi amiga).

  9. Bárbara B. 29 de mayo de 2013 a 16:44 #

    Gracias a todas por los comentarios. Fue muy lindo poder poner mi historia en palabras. ♥

  10. Vanesa 6 de junio de 2013 a 14:43 #

    Me encanta como escribís, con malas palabras y todo… te sigo hace bastante en facebook, pero nunca me habia metido a tu blog… ¡Me encató! Te sigo!!

  11. Memi 6 de junio de 2013 a 18:59 #

    Me encantó!

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