Mamá freelance

17 May

El nene duerme upa. En cinco minutos tengo que hacer un llamado. Una entrevista. Grabarla. El audio va a salir por la radio. Quizá si este pibe se quedara así, quietito, durmiendo como un angelito… Olvídalo. Se despierta cuando levanto el tubo. Cuelgo. Lo bajo al suelo. Le desparramo juguetes. Tengo un anzuelo para tentarlo: mi billetera. Tomá todo, dame 10 minutos de gloria. Vuelvo a levantar el tubo. No hay tono. Del otro lado un médico espera mi llamado. Ya tengo un minuto de demora. Muevo el cable. Enchufo. Desenchufo. Puteo. El niño quiere upa y aprieto los dientes. Bruxismo materno. Trabajo mientras está la niñera o cuando el pibito hace la siesta, pero hoy la fuente sólo podía atenderme a esta hora y acá estoy, maldiciendo porque el fijo está muerto. Después sabré que el viento pampeando de ayer cortó el cable. Plan b activado. Lo llamo con el celular y lo pongo en altavoz. Ahí vamos. Mientras espero que me atienda siento a hijo aproximarse como fiera al acecho. Se para en puntas de pie. Quiere agarrar el mouse. Le digo que no con los ojos, los abro como si fueran a explotar de la presión, le doy un repasador que hay sobre la mesa. Hola, se escucha del otro lado. Explico la situación: madre freelance trabajando desde casa con mocoso a cuesta. El doc dirige uno de los Banco de Leche Materna que hay en Argentina, debe tener llantos de sobras taladrados en su cabeza. Dice que está todo bien. Para él al menos. Para mí, no. Miro las preguntas en el Word. Arranco. REC. Hijo ve que sostengo el grabador a 20 cm del teléfono. Estoy intentando mantener esa distancia para no acoplar las voces. Quiere eso. Eso que es mi herramienta de trabajo. Todo lo que tengo. Todo lo que soy en ese momento en que intento comportarme como profesional. Y no. La maternidad arremete. Le doy las galletitas. Las revolea. Le alcanzo la lata de las galletitas. El médico está contestándome, lo escucho con el grado de concentración más alto que la situación me permite. Hijo le da al suelo con la lata. Un ruidio mamita, un ruido. Abro la disquetera de la compu. Saco el CD que estaba escuchando. Se lo doy. Me lo devuelve. Me lo pongo en la boca. ¡Estoy mordiendo a Caetano Veloso! Le hago una morisqueta. Y en una pose de equilibrista intento apoyarlo con una mano en el suelo rogando pordiosquenoseraye y con la otra trato de seguir sosteniendo el grabador a 20 cm del teléfono. Repregunto. El doctor contesta. Tengo un minuto de paz. Paso al tercer interrogante. Vamos que se puede. Hijo de nuevo me apoya la mano en la rodilla y sé que se viene el berrinche. Y pienso que todas las oyentes van a escucharlo como cortina musical de fondo. Me repito como mantra lo que me dijo Romi, la conductora de Mamás con aire de radio: es como si estuviéses grabando en la calle y de fondo pasara el tren. Pero el tren va con un conductor por su vía. Acá yo manejo este neuropsiquiátrico. Me quiero bajar. Y el REC titila para que no lo olvide. El médico me cuenta del Banco, de las mamás que donan voluntariamente su leche, de la pasteurización, del amor y el altruimo. Lo sigo, lo sigo, lo sigo. Y grita hijo de nuevo. Entonces veo el rollo de servilleta. Remanso. Se sienta a jugar, tironea. Lo pierdo de vista para seguir mi punteo. Ya casi termino. Voy con la última pregunta. Hijo tose. No, no tose, se está atorando por comerse el papel. Le pido al médico que nos de sus datos de contactos para las mujeres que quieran embarcarse… y entonces me veo de afuera. Con una lupa. Estoy a punto de caerme de la silla, haciendo malabares para seguir grabando y evitar que la criatura se ahogue. Tapa roja de crónica, sería.  La mesa está desierta porque todo lo que tenía terminó en el suelo. Zoom a los platos sin lavar aún, a la perra recostada en mis pies, al tele encendido en pakapaka pero sin volumen, al lavarropas que cortó y aún no tendí la ropa. Freelancear. Ser ama de casa. Criar un hijo. ¿Trabajo invisibilizado? ¿Cuál? Aprieto STOP y suspiro. Si le cuento a alguien cuánto se sufre al laburar así, no me va a creer. Peor: cuando llegue algúndíamarido me va a preguntar, de nuevo, porqué tengo esta cara de cansada. Por nada, le voy a decir, por nada.

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43 comentarios to “Mamá freelance”

  1. María José Donohoe 17 de mayo de 2013 a 15:21 #

    increíble, te entiendo tanto… mi trabajo no es freelance pero trabajo mucho desde casa y a veces es muy complejo hacer malabares así…

  2. Sole 17 de mayo de 2013 a 15:22 #

    Simplemente GENIAL!!!! cuánta verdad Piti 🙂

  3. Gisela 17 de mayo de 2013 a 15:26 #

    ¡Cómo te entiendo! Soy traductora y trabajo desde casa y ya las he pasado todas. Ahora va al jardín y tengo más tiempo, pero a veces no me alcanza y necesito trabajar fuera de su horario de jardín o siesta y… es la debacle total!! Ayer no fue al jardin por el frío y no pude escribir ni media palabra. Quería upa, o quería ver videos o se divertía reseteando la compu como si nada… paciencia, qué más decir!

    • estaquetepario 17 de mayo de 2013 a 15:50 #

      gisela, te juro que nunca pensé que tendría tanta paciencia, siempre fui nerviosa, acelerada, arrebatada, este pibe despertó mi lado zen, pero por momentos se me va al diablo: me doy cuenta de lo que me duele la mandíbula, esa presión que una hace en la boca para no perder la calma.
      compañera de aventuras: va un beso grande!

  4. Inez 17 de mayo de 2013 a 15:29 #

    te juro que transpiraba a medida que leía, sosteniendo la respiración. Al llegar al final, respiré aliviada jajajaja! Recordé las situaciones por las que atravieso durante la hora y media que duran los talleres y el cansancio con el que llego a casa los lunes, ahora me doy cuenta porqué. Los niños hacen que nuestros días sean vertiginosos! igual no veo las horas de que comiencen mis aventuras…. gracias por compartir! un abrazo!

    • estaquetepario 17 de mayo de 2013 a 15:52 #

      digamos que te estás preparando para lo que se viene! ya está inciada la búsqueda? emoción!

  5. BBsebusca 17 de mayo de 2013 a 15:36 #

    “Yo no se de que te quejas si tu hijo es hermoso (?)”
    Te abrazo, te quiero, no lo mates ni lo drogues.

    • estaquetepario 17 de mayo de 2013 a 15:53 #

      la niñera se ríe porque piensa que yo lo voy a matar por momentos y lo que hago es alzarlo, besarlo y decirle: si no fueras taaaaan lindo, hijo.

  6. LadyB 17 de mayo de 2013 a 15:43 #

    Ufff… me cansé con sólo leerte! Yo todavía estoy de licencia, pero a veces, con un niño pequeño es díficil poder ir al baño, trabajar es prácticamente imposible! El otro día tuve que ir al médico y Marido se quedó con las dos criaturas. Cuando volví -en plena hora de las brujas- el de cuatro meses estaba berreando a todo pulmón y el más grande se había encargado de desparramar sus juguetes por todo el living… debo admitir que me gustó que Marido tuviera una muestra de lo que yo vivo todos los días!

    • estaquetepario 17 de mayo de 2013 a 15:55 #

      jaja, funcionó el post, quería transmitir el agotamiento. se lo tendría que enviar a algúndíamarido. envidio ese instante en vos viste al tuyo sufrir. el botón que sirve de muestra, qué aliciente. beso querida.

  7. Lion Mom (@cincgl) 17 de mayo de 2013 a 16:03 #

    Qué bueno leer el lado b del trabajo también. Yo soy, se supone, “investigadora” y me cuesta mucho concentrarme! Entre paréntesis, Sager es tremendo aparato pero superadmirable, a él me refiero en mi post de lactancia (http://mama-leona.blogspot.com.ar/2013/03/una-peli-para-recomendar.html) cuando hablo del pediatra fundador del banco. Me identifiqué mucho. También en la parte de la incomprensión de #algundíamarido. Un abrazo, amiga! Fuerza!!

    • estaquetepario 17 de mayo de 2013 a 16:23 #

      cin, el doctor gustavo sager es lo más, no lo nombré para que no se cruce con este post y sienta que lo tomé para la chacota 😦 juro que fue lo más profesional que pude, y blanqueé la situación. admiro profundamente su trabajo.
      ahora, creo que los hombres, por más compañeros que sean, a menos que trabajen también en la casa, no tienen idea lo que pasa mientras no están.
      la empatía nos amontona!

  8. mariel 17 de mayo de 2013 a 16:06 #

    me hiciste reír mucho. es así, trabajamos pero no dejamos de ser mamás. yo cargo con mi enano a mi consultorio, y mientras digo “ajá, a ud. qué le parece?” se sienten los gritos de fondo, o a mi amado cantando el arrorró (sí, él sale de sus 8 horas y se va a mi consultorio para cuidarlo mientras yo trabajo). pero no lo cambio por nada. cuando queramos acordar no vamos a poder dormir por no saber dónde están 😉

    • estaquetepario 17 de mayo de 2013 a 16:25 #

      reír para no llorar, sería. yo pienso como ves, me quejo y rezongo porque en lo cotidiano es duro, pero sé que todo pasa rápido. sí, aún lo tengo mucho a upa y duerme con nosotros en la cama, cuando me descuide será un pibe con una madre pesada y voy a extrañar todo esto. gataflorismo! vos a qué te dedicás?

      • mariel 19 de mayo de 2013 a 18:22 #

        soy psicóloga. pero reduje a lo imposible los pacientes x ahora. y tengo varios proyectos q incluyen al enano. en españa le dicen conciliación, para mí sería felicidad. ojalá salgan.

      • estaquetepario 19 de mayo de 2013 a 19:25 #

        qué lindo mariel. cruzo dedos por vos! en MAMÁS CON AIRE DE RADIO, siempre sumamos opiniones de psicólogos. si querés escribime a angeles_alemandi@yahoo.com.ar y contame en qué te especilializás así te sacamos al aire algún viernes 🙂
        CRUZO DEDOS para que salgan esos proyectos! beso.

  9. Mona Lisa 17 de mayo de 2013 a 16:41 #

    Gata Flora…lo que importa es el final. Te quiero!

  10. Carla 17 de mayo de 2013 a 16:59 #

    La piloteaste re bien!!! Cuando lo escuchaba toser, me dice, el papel, se está ahogando y te visualizaba a vos y las ganas de ser “elastic girl” por un rato!! Porque eso somos las que pretendemos hacer algo en casa, algo de mujer elástico, otro poco de pulpo y mucho de paciencia infinita. Abrazos!

    • estaquetepario 19 de mayo de 2013 a 12:29 #

      qué lindo que lo escuchaste ❤
      temo que la paciencia no sea un recurso inagotable.

  11. madreinargentina 17 de mayo de 2013 a 17:50 #

    Una foto de la situación hubiera sido menos explícita que el propio relato.
    Ay, esta vida freelance!… Cuántos gustos y cuántos disgustos nos trae.

    Besos, por suerte ya viene el fin de semana.

    • estaquetepario 19 de mayo de 2013 a 12:30 #

      amiga, quiero saber dos cosas: tu nombre y tu profesión y revelarte que yo tb te leo y seguro vos me lees a mí en para ti mamá 🙂

  12. pibitoiscoming 17 de mayo de 2013 a 18:04 #

    Jajaja me imaginé todo. Y yo que creía que el freelanceo era LA solución a la hora de tener un niño…
    El otro día en H&H (dónde, si no) dieron un programa que trataba de un experimento hecho en una oficina, donde las madres llevaban a sus críos a trabajar y se quedaban todo el día con ella. Con los de menos de 1 año funcionó perfecto. Con lo de 1 año para arriba, CAOS

    • estaquetepario 19 de mayo de 2013 a 12:33 #

      extraño H&H. no entiendo para qué hace falta experimento que compruebe tal obviedad. y éste apenas se larga, cuando camine me tiro a la calle pa que me pise un camión (ponele que pasan camiones acá, ja)

  13. Daniela (@mamacrece) 17 de mayo de 2013 a 18:44 #

    ayy cómo te entiendo! si lo sabré!!

  14. Cecilia 17 de mayo de 2013 a 21:07 #

    El cansancio y el malabarismo materno están perfectamente transmitidos!
    Cuántas cosas hacemos que parecen invisibles, no? Y encima, parecemos repetitivas, exageradas y quejosas cuando lo contamos!
    Cuando el nene crezca, se va a divertir mucho con este tipo de relatos, estoy segura.
    Un besote

  15. mamasconairederadio 17 de mayo de 2013 a 21:37 #

    Sos una genia Alemandi. Me imaginé cada instante y me pareció super lindo poder compartirlo.
    Te encontrás con gente que solo escucha un resultado (por la tarea q sea), hasta se anima a hacer alguna “crítica constructiva”; hasta que lees lo que realmente pasa. Lo hiciste perfecto! Como siempre. HACEMOS EQUIPO!!

    • estaquetepario 19 de mayo de 2013 a 12:35 #

      te quiero ávila, gracias por hacerme sentir ahí, por skype, por tu empuje, por borrar con la triple w estos 700 km que nos separan ❤

  16. Chivi 18 de mayo de 2013 a 11:08 #

    Me imagino lo difícil que debe ser!! Yo se que después me va a costar un huevo, pero tengo super decidido que quiero volver a la oficina cuando termine mi licencia. Eso si, con horario reducido. Pero siento que voy a necesitar esas 4 horitas para mi, despegarme apenitas de la enana para volver a ser Chivi.
    Siempre quise trabajar desde casa, pero hasta sin tener hijos siento que es difícil no colgarse con otras cosas!
    Un beso gigante!

    • estaquetepario 19 de mayo de 2013 a 12:36 #

      mi pequeña oing que te extraño tanto… esas 4 horas para vos serán tan antiage como estas noches mías durmiendo.

  17. Bárbara B. 19 de mayo de 2013 a 7:30 #

    Me encantó. Mi bebé es chiquito todavía, pero no sé cómo voy a hacer para volver a trabajar (soy freelancer también). Habría que mostrarles este post a todos los que te dicen “pero si vos trabajás desde tu casa”.

    • estaquetepario 19 de mayo de 2013 a 12:38 #

      sí, suena a quémásquerés! nadie que no lo viva tiene real idea. pero tiene su encanto estar ahí para la primera papilla, para levantarlos cuando se caen y dormirlos con canciones. vos qué haces barby? no sabía que eras freelancer.

      • Bárbara B. 20 de mayo de 2013 a 4:41 #

        Soy traductora e intérprete de inglés. 😉

  18. mimamamelima 19 de mayo de 2013 a 21:34 #

    Me encanto y me lo imagino a Vicente haciendo todas esas cosas 🙂 Qué lindo que es!!!!!
    Besos para los dos!

  19. Tendenciosa 22 de mayo de 2013 a 17:46 #

    jjajajjajajaja me veo a mi misma tipeando este comentario con mi ciro en brazos, y el otro torbellimo por llegar del jardin!! ha varios entrevistados he tenido que explicarles que la musica funcional que escuchaban era mi juancito y su garganta poderosa! 🙂

    • Tendenciosa 22 de mayo de 2013 a 17:47 #

      si hasta se me coló una h de más en el comentario de arriba! la vida de la mamá pulpo es durisima

  20. Memi 23 de mayo de 2013 a 20:44 #

    Es tan cierto lo que contás! yo trabajo en una oficina y tengo una compañera de casi 50 años, madre de 4 hijos, que siempre dijo: “acá yo vengo a descansar”… a mí no me sonaba bien esa frase cuando estaba sola pero hoy te juro que cuando me dan un certificado de reposo por 48hs a raíz de los mocos que se atraviesan en mi garganta, pienso que descanso más en la oficina que en mi hogar… y me convierto en una acérrima admiradora de esa compañera que con una frase sintetiza un sentimiento difícil de entender pero muy cierto…

    • labonaerense 26 de mayo de 2013 a 9:40 #

      Ay mi vida, terremoto de amor, pero terremoto al fin! Yo sueño que julia sea un amor de tranquila aún cuando esté en la edad de vicentus

      • estaquetepario 26 de mayo de 2013 a 11:27 #

        bona, éste nació salvaje, seguro que julia seguirá siendo la diosita que es.

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