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9. Segundiza

25 Feb

TRIBUTO A LAS MADRES

porque nos merecemos un homenaje permanente, colectivo e incorrectísimo.

9. Segundiza

Por Maruka.

Esta vez no hubo evatest.
Sí algún tipo de premeditación.
No cundió el nerviosismo por lo desconocido.
La razón se hizo a un lado y la segunda gestación se convirtió en la prueba viviente  de que son las menos las veces que obedecemos a la lógica por sobre las hormonas.

…“con un hijo basta y sobra”, “nuestra generación soporta uno”, “para darle todo lo que necesite tiene que ser uno solo”… estos argumentos, pensados y esgrimidos por mí hasta el hartazgo no fueron capaces de vencer a los opinólogos con “pero…no lo vas a dejar solito?”; “es feo ser único”, “cuando te mueras no va a tener a nadie”…  Ante este futurismo negro que prevé tu muerte, niños egoístas, solos y feos, las hormonas NUNCA juegan a favor de la razón o a favor de vos. Es así que ante la negativa del médico a incursionar nuevamente en la maternidad, ante las pocas probabilidades que me daba internet de volver a concebir pasada la tercer década de vida y por sobre mi tan razonable pensamiento de UN SOLO HIJO es suficiente, nació la pequeña.

Y mientras me acariciaba la panza, todo era perfecto: por fin dejé los sustos de madre primeriza para relajarme y disfrutar del reconocimiento social que la panza te ofrece. Tuve mi segunda oportunidad para hacer todo aquello que mi coraza de hierro me impidió con el primero… me emocioné, me tranquilicé, tuve antojos, tuve el brillito de embarazada y, por supuesto, la experiencia habló y la escuché: me peiné y arreglé para el día de la cesárea y salí fantástica en cada foto.

Dicen que nuestro cuerpo no tiene memoria de los dolores de parto, porque si lo tuviéramos no volveríamos a parir… con la maternidad moderna creo fervientemente que hacemos lo mismo… Nos reseteamos con cada niño, volvemos a ser madres primerizas y, como no podía ser fácil la cosa, tenemos a nuestro primer hijo que parece no caerle del todo bien la experiencia.

Resulta que darle un hermanito terminó siendo darle al peor enemigo… resulta que no hay edad posible para compartir los padres, los abuelos, los tíos… resulta que aquel angelito que era la luz de tus ojos hoy es un demonio que en cualquier momento puede atentar con la nueva “reina” de la casa (que resulta que también a vos te quitó un lugar)… resulta que sus manifestaciones de angustia, terminan siendo tuyas y por tu culpa…

Ahora la razón popular coincide con vos:  “y sí… los celos son normales”, “y… con dos la cosa se complica”, “uno te lo cuida cualquiera ¿ahora dos? …mmm”… Y los miro, y sonrío… arrepentirme no es una opción, no responder a estupideces sí lo es.

Es cierto, no todas, pero la mayoría de las madres son reincidentes, pero es cierto también que los tiempos, las exigencias, la culpa, la terapia, hoy atentan contra la madre moderna. Parece que nunca nada es suficiente: debemos tenerlo todo, carrera, vida social, vida sexual y, cómo no, el casalito.

Me quejo y la amo, y LOS amo, y renuevo mis votos con un hijo solo (si es que debe haber una moraleja), y la amo más porque si el esfuerzo es el doble, parece mayor la recompensa (aunque es lo que debemos pensar para no volver al pensamiento de armar las valijas y huir en el medio de la noche, ahora dejando dos niños huérfanos…).

Y siendo mamá de nuevo vuelvo a ser mamá por primera vez, esta vez, preparada para luchar con DIU en mano, contra la pérdida de memoria, la sociedad y el maldito hormonazo.

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7 comentarios to “9. Segundiza”

  1. Magali 25 de febrero de 2013 a 10:28 #

    ¡La que me espeeeraa! Estoy a 2 meses de parir mi segundo hijo (ambos varones) y el que está afuera está la mar de sensible, pegoote, odia mi panza, todas las veces que puede le pega y cuando el pediatra le pregunta qué tiene mamá en la panza responde “Un elefante blanco”… MOR-TAL.
    Yo también caí en el segundo contra todo pronóstico y después de un primero traumático (porque lo vivi al principio con mucha culpa de dejarlo en el jardín, y volver a trabajar y tener la mente en cualquier parte y sentir que no podés con todo… pero hay que hacerlo…) Off, me canso de pensarlo. recièn hace una horita lo dejé en el jardín y se me hizo un nuevo nudo en la garganta… otra vez ahí tantas horas solito… con los compañeritos del año pasado pero seño nueva, sala nueva, angustia vieja… en fin… gracias por hacerme sentir que no estoy sola en esta lucha!

  2. madreinargentina 25 de febrero de 2013 a 12:17 #

    Qué lindo post! Todo muy cierto… creo que la prueba de fuego es con el segundo. Animo, que se puede!

  3. sradiaz 25 de febrero de 2013 a 12:23 #

    Un texto muy bonito.

  4. Cecilia 25 de febrero de 2013 a 14:37 #

    Una linda forma de ver las cosas…
    Felicidades a todas la madres que pueden y se animan a serlo y a vivirlo!!

  5. pibitoiscoming 25 de febrero de 2013 a 14:56 #

    Miedo. Y ni siquiera parí al primero todavía!

    • estaquetepario 25 de febrero de 2013 a 16:19 #

      para mí, hoy por hoy, pensar en el segundo, sería como planificar un suicidio. quizá cuando vuelva a dormir lo pueda llegar a masticar.

  6. Patricia 27 de febrero de 2013 a 12:56 #

    Yo tengo una sola, que ya tiene 19 meses, y la muy divina vale por tres! Te juro que no soy capaz de tener otro hijo, lo tengo completamente borrado de mi mente. Obviamente no se puede escupir para arriba. Pero las que pase y las que paso para que me cuiden a mi hija, no las quiero volver a vivir, encima multiplicado por dos. No gracias. Me bajo aca!
    Saludos!

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