Amigas

4 Feb

Este fin de semana vino a pasar unos días a casa mi amiga Meli. Nos conocimos en la facultad, en verdad la relación empezó por interés: me mangueó una entrevista desgrabada que hicimos para la cátedra de redacción. Ya no nos separamos. Saco cuentas, un ejercicio inútil porque el cariño no se mide en tiempo, pero en fin: nos queremos hace 14 años. Llegó el jueves pasado a casa, con su cachorra de 7 años. Esa primera noche bebé jodió tanto que yo me desperté a las 7.30 y habré tenido tal cara de reventada que Meli me dijo:

– Dormí un rato amiga, yo lo cuido.

Me dí un baño, me drogué con ibuprofeno y caí en picada sobra la almohada. A las 9, cuando reaccioné, un silencio profundo habitaba el dpto. Sobre la mesa, en papel amarillo, letra de niña: NOS FUIMOS A LA PANADERÍA.

La panadería está a 20 metros. Preparé el mate y me senté a esperar. Cinco largos minutos. Era la segunda vez que Meli venía a Buenos Aires. O la tercera, no sé. Ella vive en un pueblito de Santa Fe. Calculamos que un edificio de los de acá puede ser un barrio entero de los de nuestras ciudades. A los diez minutos me empezó a picar la ansiedad. ¿No se habrían perdido, no? A los quince la llamé. Me contestó desde el arenero de la plaza.

– ¡Ya vamos!

Al rato llegaron los tres a casa, puras sonrisas, con una bolsa de facturas. Y su cachorra confesó que bebé tenía arena hasta en los pañales, pero lo habían sacudido de lo lindo, y se había llevado a la boca juguetes de un nene que vaya a saber quién era. Mi lado obse ni siquiera se activó. Meli es de esas amigas del alma, es familia. En pocas manos mi chiquito estaría mejor que en las de ella.

Después de un finde maravilloso, y con la nostalgia de que hoy Meli y su niña ya están a cientos de kilómetros de aquí, pienso en cómo algunas amigas -casi todas madres, pero no todas, ojito- pueden ayudarte tanto con cosas tan simples como entretener al bebé mientras cocinás, o hacerlo dormir cuando ven que se friegan los ojos, o cargarlo en la calle cuando llora porque se cansó del coche, o tirarse al suelo a jugar con ellos para que una se bañe tranquila. Yo me quejé mil veces de que mis amigas nunca me contaron todo sobre la maternidad, pero ahora hago el mea culpa y siento que no las supe acompañar cuando ellas se volvieron madres. No les hice las preguntas correctas. Ni me podía imaginar lo que era empezar un día sin haber dormido la noche anterior. No entendía cómo se les rompía el corazón cuando sus gurises empezaban el jardín. Ni me entraba en la cabeza cómo se volvían tan locas, a veces demasiado estructuradas con sus modos de criar, otras tan desquiciadas en sus maneras de amar. Las miraba siempre de este lado del mundo, donde los egos lo pueden todo y si quiero leer, leo; y si me duele la cabeza, me voy a la cama; y si tengo ganas de estar una hora bajo la ducha, lo hago. La verdad: no veía nada. Obvio, siempre adoré a sus hijos, pero bajo el paraguas de que si lloraban, se los devolvía.

Así que vengo a decir tres cosas.

UNA. Gracias a las amigas que tengo cerca, que se hacen sentir cerca -y que se enlistan como soldadas a mis órdenes cuando algúndíamarido está de viaje. A las que viven lejos pero encuentran la forma de llegar a planetabb: por mail, por teléfono, por las redes. A las que no conozco pero están siempre firmes, dándome empujones, riéndose conmigo o diciéndome que no estoy sola: las de la tribu 2.0.

DOS. A mis otras amigas, las que no saben de hijos, las abrazo. Nada me deben. Nada. Esto es una calesita. Algún día sabrán de lo que hablo, y lo que yo me pierdo, se lo darán sin derroche a otras.

TRES. Inevitablemente, y esto es lo mejor de todo mujeres: la maternidad nos amontona. Por eso aprieta, pero no ahorca.

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39 comentarios to “Amigas”

  1. Cecilia 4 de febrero de 2013 a 16:11 #

    Todo es cierto 🙂
    O sea que puedo inferir que: es verdad que no nos dijeron todo sobre maternidad, pero aunque lo hubieran hecho, en ese momento no lo hubiéramos entendido 100%??

    • estaquetepario 4 de febrero de 2013 a 16:13 #

      debe ser que sí, pero yo hago el intento de contar un poquito… beso ceci!

      • Cecilia 4 de febrero de 2013 a 22:58 #

        Siii claro. Yo también, a quien quiera oírme jajaja!!!!!!!!
        Beso

  2. notengoelchochopafarolillos 4 de febrero de 2013 a 16:13 #

    precioso texto!

  3. Maj (@majito) 4 de febrero de 2013 a 16:26 #

    Me encantó 🙂 yo quiero ser de la tribu

  4. madredeuno 4 de febrero de 2013 a 16:49 #

    Te leo y es como escucharme. Espero tener la energia algun dia de estos para contar porque digo esto. Las noches de medio dormir + todo el dia con el bbito no me dejan hilvanar 2 ideas seguidas. Beso!

  5. vir 4 de febrero de 2013 a 17:25 #

    qué hermoso nena! lloro… 🙂 besos a las dos. Vir D (Paraná)

    • estaquetepario 5 de febrero de 2013 a 9:58 #

      vir, qué lindo que escribas. vos debes ser la meli de maría, no? beso enorme.

  6. madreinargentina 4 de febrero de 2013 a 17:32 #

    “La maternidad compartida es mil veces más fácil”, me dijo una vez una amiga, y la frase me sonó tan linda y sincera que nunca más la olvidé.
    Sí, la maternidad une y amontona, y es maravilloso que así sea!

  7. Magali 4 de febrero de 2013 a 18:52 #

    Qué lindo que la maternidad nos haya mezclado, amontonado y apriete pero no ahorque. Todo el “peso” que compartas pesa menos… Graaciasss amiigas por existir!

  8. Mamma o mama, quien soy? 4 de febrero de 2013 a 19:04 #

    Me identifico tanto con tus palabras, como siempre… y la verdad que quiero agregar que para mi, al estar tan lejos de mi famila y mis amigas, haber encontrado personas a lo largo y ancho del mundo con quien compartir inquietudes, anecdotas, risas y demas… me hizo la diferencia. Embarazada y lejos no es facil… sin embargo se esta haciendo mas facil de lo que pensaba y creo que en parte se debe a lo que vos decis : la maternidad nos amontona. Besote

  9. Celi 5 de febrero de 2013 a 0:19 #

    Muy lindo! Ojalá yo tuviera una meli que me visite!

  10. sradiaz 5 de febrero de 2013 a 6:24 #

    ¡Qué genial momento nos describes! Es una amistad muy bella, llena de cariño y de entendimiento. Maravillosa.

  11. mariel 5 de febrero de 2013 a 7:26 #

    genial como siempre. yo estoy maravillada con esta tribu 2.0
    y con respecto a contar lo q aprendimos… no siempre la oreja está pronta para escuchar. pero está bueno saber q siempre va a haber alguien ahí cuando podamos hacerlo…

    • estaquetepario 5 de febrero de 2013 a 22:17 #

      esas orejas virtuales son lo más lindo que descubrí este tiempo.

  12. mimamamelima 5 de febrero de 2013 a 8:55 #

    ¿Qué haríamos las madres sin la gente que nos rodea?
    Muy lindo el relato.
    Besotes!

    • estaquetepario 5 de febrero de 2013 a 22:18 #

      por eso me angustio tanto cuando algúndíamarido se va de viaje. y lamento como nunca tener lejos a toda la familia. esos días me pregunto a mí quién me cuida?

  13. Chivi 5 de febrero de 2013 a 10:16 #

    Ahora que te leo me siento menos mal 🙂
    Cuando quedé embarazada, ahí me di cuenta de lo poco atenta que había sido antes.
    Ojalá tenga amigas que me den una mano alguna vez! jeje
    Un beso gigante

  14. pibitoiscoming 5 de febrero de 2013 a 10:35 #

    Me resuena mucho lo de ser poco atenta con amigas/conocidas que estuvieron embarazadas y ahora son madres. También me pasó de no querer ir a reuniones porque todas las mujeres asistentes eran madres o estaban embarazadas. Igual ese es otro tema. Hay madres que son muy monotemáticas…
    Por cosas de la vida fui dejando varias amigas por el camino. Me mudé mucho, de provincia, de barrio, fui cambiando mi onda y fui dejando gente atrás. Hoy puedo decir que me sobran los dedos de una mano para contar a mis amigas de verdad. Por cosas del destino, dos de esas amigas están embarazadas ahora también. Una vive lejos, pero la otra no. Nos conocemos desde que nacimos y nos llevamos el mismo tiempo que se van a llevar nuestros cachorros. Es muy loco. Veremos cómo es esto de la amistad siendo madre. Besote!

    • estaquetepario 7 de febrero de 2013 a 11:37 #

      compartir la maternidad con una amiga es lo mejor que te puede pasar. van a conectar desde otro lugar. y todo será más fácil juntas!

  15. Manuela 5 de febrero de 2013 a 12:10 #

    Ninguna de mis grandes amigas fue madre todavía, pero siempre están ahí, al pie del cañón, acompañándome en mis miedos, inseguridades y felicidades. Pero ustedes, las madres blogueras son una gran compañía, por ser madres, por COMPARTIR esos miedos, esas inseguridades y felicidades; porque es así, como decís, la MATERNIDAD NOS AMONTONA necesaria e indefectiblemente. Entonces gracias por estar!

    • estaquetepario 7 de febrero de 2013 a 11:38 #

      gracias a vos nena, por estar siempre ahí, conmigo en la trinchera.

  16. Rookie Mom 5 de febrero de 2013 a 12:28 #

    Ay, nena, se me estrujó el corazón. ¿Te acordás que me había pasado esto mismo hace un tiempito?
    Ese día me hablaste de tribu. Es la mejor definición.
    Sólo agrego esto: el ser humano es gregario. Por eso nos conmovemos tanto, aunque algunos de nosotros nos jactemos de lo contrario.
    Besote.

  17. Gemma/El Sur (@Gemma_311) 5 de febrero de 2013 a 14:23 #

    A mi me toca vivir en países diferentes…En la Argentina, fuí mamá dos veces y me trataron con mucho más amor y respeto que en Europa, donde se supone que tooodo es mejor. Pero en Europa casi no hay nenes en las plazas y casi no hay mamás con las que hablar.
    Por eso te entiendo, para mí, mi tribu me ayudó mucho, sobretodo cuando tuve que cambiar de país a ésta fría Croacia y pude seguir contando con la maternidad compartida de mis amigas por Internet todos los días haciéndome el aguante, durante los ya tres ańos y medio que llevo acá.., que si se hacen preadolescentes, que si quieren éstas remeras de moda…en fin
    Por cierto, una de mis mejores amigas También es de Santa Fé. De Rafaela. Debe ser muy buena gente allá.

    • estaquetepario 7 de febrero de 2013 a 11:44 #

      con mis amigas de la facultad, y una de ella es Meli, desde hace años hacemos cadena de mails, o sea: una escribe y le envía el mail a todas y la que responde, responde a todas. estamos hipercomunidas. quizá nos vemos una vez al año, pero todas las semanas entra un mail que se parece a un abrazo.

  18. Amo Ser Mamá 6 de febrero de 2013 a 11:24 #

    Sos muy afortunada nena! A mi la maternidad me alejo de algunas amigas…Otras (muy pocas) siguen ahi a pesar de la “diferencia de etapas” y desp. están “ellas”…La tribu. 2.0 y ya no tanto 😉 UNO DE LOS MEJORES TESOROS DE LA MATERNIDAD 🙂

    • estaquetepario 7 de febrero de 2013 a 11:46 #

      es que la maternidad hace estallar todo. deja un cráter en nuestra vida. y algunas amigas vuelvan con la explosión y otras se acercan más que antes para dar una mano y nos ayudan a allanar de nuevo el camino beso enorme querida!

  19. Daniela (@mamacrece) 12 de febrero de 2013 a 2:04 #

    Hola! me encanta tu blog, siempre lo leo y me divierte mucho como contás las cosas. En mi grupo de amigas, que no son tantas, parimos todas de golpe… así que fue como una explosión de maternidad… algunas cosas nos unieron, aprendimos unas de las otras y en otras marcamos las diferencias…
    Hacemos un poco de tribu cuando las distancias nos permiten y eso está bueno, pero no hay como esa tribu 2.0 inagotable que está ahi 24×7 para aguantarle la cabeza a una puérpera… :p
    Saludos!
    Daniela

    • estaquetepario 12 de febrero de 2013 a 13:18 #

      daniela, gracias por estar del otro lado! eso de la explosión de maternidad es hermoso y la tribu es la SAL VA CION!

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