Primer trimestre

26 Nov

Mi hijo nació un miércoles. El viernes nos fuimos a casa.  Y el domingo yo volví al hospital. Fui a la guardia porque no podía caminar de las hemorroides que tenía. Ni les digo sentarme. La sensación era que empollaba una docena de huevos. Eran de tanta fuerza que hice al pujar. Esa noche, como si le faltara color a la escena, un pezón me empezó a sangrar. Bb se prendía  y yo pegaba unos alaridos que hicieron que algúndíamarido se fuera de tour por el barrio buscando una farmacia que vendiera pezoneras. Las encontró pero fue en vano, el chiquito quería la teta sin porquerías. Y le puse literalmente el pecho a la cuestión. El succionaba y yo me secaba los lagrimones.

Ese fin de semana en casa nos acompañaban mis papás y mi hermana, que estrenaba título de tía y veía en vivo y en directo esas imágenes que las madres suelen editar en sus relatos. Le dije:

– Cuando a vos te pregunten por mí y por el bb, ¿qué vas a decir? ¿”Mi hermana una diosa, mi sobrino divino”, como dicen todas?” Nooo. Vos contá la verdad, contá lo que estás viendo. Que se sepa que esto también existe.

Mi cabeza aún no tenía las capacidades desarrolladas para pensar que podría escribir sobre el lado b de la maternidad. Ahora creo que esa charla sentó antecedentes. Parir es fuerte. Parirse madre es tremendo. Sucede día a día. Lo descubrís al niñito cada segundo nuevo y una se va reinventando desde cero. Absolutamente todo lo que sabías de vos deja de existir. Lo que eras: la profesional, la buena compañera, la chica políticamente correcta, se desvanece. Ni en el espejo te reconocés. Sos un par de tetas con una mujer que viene detrás. Una tipa que derrocha amor y leche en cantidades proporcionales. Una leona que cuida a la cría y puede mostrar los dientes si alguien quiere tocarla sin lavarse las manos. Una zombie que deambula a cualquier hora cargando un chango y cantando canciones de cuna. Te convertís en alguien que no tenías ni la más pálida idea de que habitaba en vos.

Hoy este blog cumple tres meses. El niño y yo estamos llegando a los ocho. Cada post es como el pañuelo blanco que en las películas sacan por la ventanilla las que tienen miedo de parir arriba del auto -ay, cuánto nos mienten!- porque la calle se abre, la rutina se despeja y una siente que va a llegar sana y salva al lugar que sea. Escribir libera.

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11 comentarios to “Primer trimestre”

  1. Amo Ser Mamá 26 de noviembre de 2012 a 19:59 #

    Ya lo creo que libera!! Felices 3 meses “Esta que te parió”! 😀
    A proposito: Tambien estas nominada querida en los premios madresfera, en la categoria El blog más tierno: con el que se te escapa la lagrimita, el más emotivo 😉 jeje! Y Ya tenes mi voto! La verdad es que por lo general se me escapan varias carcajadas mas que lagrimitas cuando te leo…pero en fin! 😛 Suerte! Besosss!

  2. estaquetepario 26 de noviembre de 2012 a 21:28 #

    ah no lo puedo creer! me alegro robarte más sonrisas que lágrimas. beso enorme.

  3. pibitoiscoming 27 de noviembre de 2012 a 0:00 #

    Felices 3 meses!! Que sean muchos más!!

  4. Celi 27 de noviembre de 2012 a 0:16 #

    Gracias por la compañia en muchas madrugadas y por poner en tinta lo que significa convertirse en mamá. Si escribir libera, leerte también!

  5. madreinargentina 27 de noviembre de 2012 a 8:10 #

    ¡Felices 3 meses! Poder poner en palabras lo que nos pasa, definitivamente nos libera y además nos fortalece.
    Besos!

  6. cutipaste 27 de noviembre de 2012 a 9:04 #

    el tema es así: todas las madres conocen y padecen el lado b de la maternidad, pero después de un tiempo -entre los 12 y 18 meses desde el parto- ocurre un proceso totalmente natural: la producción de la hormona olvidocina, que hace que relativices todo lo que pasó y quieras tener otro bb. no ocurre en todos los casos, y en ocasiones no se segrega la cantidad suficiente; pero en general ocurre lo que dije antes y sólo te acordás del lado a. entonces si tenés alta la olvidocina no importa qué recuerdes, qué leas, qué películas de terror te muestren: vas a querer otro bb.

    no hay antídoto contra la olvidocina.

    • estaquetepario 27 de noviembre de 2012 a 14:58 #

      deseados los procesos naturales! pero necesitamos incorporar los culturales, para que en ese mientras tanto, podamos todas ponerle palabras a lo que sentimos. lo merecemos. y claro que cuando la olvidocina llegue será bienvenida.

      • cutipaste 27 de noviembre de 2012 a 15:54 #

        esa fue una típica respuesta lado a, te está subiendo la olvidocina, oi oi oi.

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