Veintiuna razones

21 Oct

(para que su primera palabra sea mamá)

 

1. 40 horas de contracciones, casi 4 pujando. No se me escapó ni una sola puteada.

2. De la fuerza que hice en el parto a los dos días no me podía sentar de las hemorroides. Era una mujer que llevaba media docena de bolas ahí. Caminaba como la perra cuando se arquea para cagar.

3. Un pezón empezó a sangrar un sábado a la noche, no llevaba ni 72 hs amamantando. Algúndíamarido fue al farmacity del barrio a comprar pezoneras que bebé nunca agarró. Literalmente le puse el pecho al asunto. El niño dejó de llorar de hambre. Yo empecé a secarme los lagrimones del dolor.

4. Durante el embarazo le hice escuchar cientos de veces a bebé Latinoamérica de Calle 13. Dije que sería su canción de cuna. Ahora me largo la carcajada.

5. Cuando empezó con los cólicos todos los arrorrós se fueron al diablo. Me pasé horas enteras cantando un tema que compuse yo y que básicamente decía: fuera pedo fuera, fuera, fuera, fuera.

6. Conté 4 meses de cólicos. O sea: 120 días, 2880 horas, 172800 minutos.

7. Jamás pude hacer eso de dejarlo llorar. Bebé está a upa todo el tiempo. Eso les da letra a unos cuantos. Te corren con que “ese chico es mamengo”. La re puta. Está todo el día conmigo. Yo le doy la teta, yo lo baño, yo friego su ropa cagada, yo me baño con la puerta abierta, yo como la comida fría, yo no sé lo que es dormir más de 4 horas corridas. ¿Qué quieren? ¿Qué sea el hijo del pueblo?

8. Me la banco: de tanto tenerlo en brazos las cervicales trajeron jaquecas. Lo peor no es el dolor de cabeza en sí –que antes se resolvía con tetralgín y cura de sueño de 12 hs corridas–sino la imposibilidad de hacer algo por vos. Pasas a segundo plano. Lo importante es que el niño coma, que haga el provechito, que tenga el culo brilloso de tanto oleo calcáreo para que no se paspe. Y seguís haciendo todo como si no tuvieras cabeza.

9. Aún veo una sombra de mí a las 3 de la mañana, con la bata azul de polar, calzas negras, medias a rayas y chinelas de nona, intentando hacer dormir al niño. La pinta es lo de menos.

10. Hasta que un día me encontró con esa facha la vecina y dijo: nena, no descuides a tu marido. Sentí que un sapo se me atravesaba en la garganta. Que a mi paso perdía las hilachas de la mujer que había sido.

11. Antes de la llegada del niño yo fantaseaba tomarme dos semanas y seguir trabajando desde casa. Creí que la profesión era el leitmotiv de mi vida. Pero me volví tan loca de amor que renuncié a todos los trabajos. Loca de amor, loca de atar.

12. Me pegué un susto imbécil cuando el chiquito cagó verde-pasto un par de días seguidos. Lo llevé a la guardia. Sí, mostré todo el esplendor de una primeriza. Y lloré como una boluda cuando me dijeron que tal vez era diarrea. Como si acaso fuera posible que se destilara en sus cochinadas.

13. Me empeciné en darle la teta-ysóloteta-ynadamásqueteta hasta los 6 meses. Me convertí en una madretambo que apenas se bajaba el corpiño y elchorro de leche salía disparado. Tanto que le ha dado sustos a bebé metiéndosele en el ojo.

14. Ahora sufro un problemita de asimetría. Es que le gusta más una que otra. La izquierda entonces quedó talle 85, la otra 100. Más les vale a los que me conocen que después de leer esto me sigan mirando a los ojos cuando me hablan.

15. Todos te recuerdan el medio millón de beneficios que trae al bebé el alimentarlo con leche materna. Sólo la ginecóloga te dice lo otro, que dar la teta hace que dejés de producir estrógenos y “estés más seca que lengua de loro”.

16. Amiga leyó el post de M.H, sobre coger y se asustó. Me escribió por chat para preguntarme: ¿vos hacés el AMOR? De la risa escupí lo que estaba comiendo.

17. En un momento sentí impulsos de golpear a todos los hijos de puta que me recordaban lo flaca-reflaca-másflacaquenunca que estaba. Si no le piden opinión señor, señora, pues no opine.

18. Eso de que cuando los bebés duermen una tiene que dormir es una de las boludeces más grandes que escuché. ¿Cuándo te bañás, cuándo comés, en qué momento vas a mear tranquila?

19. El cansancio puede ser tan pero tan grande que yo les juro que la sonrisa más tierna del bebé no te lo borra. Los que te dicen eso son los que no quieren escuchar cómo te quejas.

20. Pero una saca de algún lado un caudal de paciencia insospechada. Ni el llanto más demoledor del niño que escuchaban en los 9 pisos del edificio –sin exagerar– lograba sacarme de quicio. Eso sí. Después yo también lloraba. Todavía lloro.

21. Eso sí: por mí que el mundo se detenga en ese instante que bebé llega a mis brazos y se tranquiliza y me toca la cara para dormirse y me mira hondo, me atraviesa, me quita todos los alientos posibles. O casi. Con el último le pido el regalito de que su primera palabra sea mamá. De rompe bolas que soy no más.

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12 comentarios to “Veintiuna razones”

  1. mariaflorenciabarcos 21 de octubre de 2012 a 17:43 #

    Y lo hará. Ese día vas a llorar y reír como loca!!

  2. Sole 21 de octubre de 2012 a 20:49 #

    ¡Feliz día amiga!… es todo tan cierto lo que decís… Y coincido totalmente, la última razón hace que todo lo anterior termine valiendo la pena, o al menos que la pena sea más leve.

  3. Ceci 21 de octubre de 2012 a 21:10 #

    Jajaja!! La primera palabra del mío (después de algunos calvarios parecidos a estos y también otros diferentes porque cada una tiene sus puntos debiles, ah y yo pasé un In.vitro!!) fue “ABUA” después “papá” y en tercer lugar llegó el ansiado “Mamá”

  4. Raquel 22 de octubre de 2012 a 11:44 #

    Jejejeje, que bueno…y cuanto te entiendo…eso mismo digo yo, esperoq eu diga antes mamá por todo so y más 😉

  5. padresfrikerizos 22 de octubre de 2012 a 17:12 #

    Claro que si, eso son razones de peso y lo demas tonterias!!! Coincido contigo y espero que sea su primera palabra!!
    Besos!

  6. Vero 21 de noviembre de 2012 a 16:43 #

    jajaj no puedo parar de reirme! esto es BUENISIMO! lo podria haber escrito yo perfectamente con el primero y con el segundo hijo tamb!

  7. Madre de Uno 31 de diciembre de 2012 a 19:06 #

    con el punto 4 me rei como loca(lo necesitaba, estaba a punto del colapso con una siesta que osé interrumpirle por ponerlo en el sillon), con varios puntos mas me identifiqué. Es bueno saber lo de los estrogenos o.O Yo tambien lloro, de sueño y de muchas cosas.

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