De sapos y otras bestias

5 Sep

Mejor ni le voy a preguntar a algúndíamarido si pude cumplir el juramento de no-histeria durante el embarazo.  Que traté, traté; aunque reconozco que la cadena de la bicicleta se me salía a cada rato.

Es que de golpe, así de un día para el otro, una se desconoce, no sabe lo que le pasa y no hay nada en el tercer cajón del mesón –donde operaba mi farmacia personal- que pueda ayudarme a pasar el mal rato. Tenés que aguantarte la descompostura sin sertal, el dolor de cabeza sin migral, el estado gripal sin bayaspirina C.

A mí me desesperaba un poco ese seguir como si nada.  Ese no poder hacer nada. Y me pegaba enormes sustos por vergonzosas boludeces. Me acuerdo la vez que llamé a mi amiga Marce, la médica, para decirle que estaba preocupada porque me sangraba la nariz. Le dio gracia.

– El bebé no se te va a escapar por las fosas nasales – me dijo.

Te sentís una boba. Una boba con derecho a sentirte así. Yo no tenía ni la más pálida idea de lo que era estar embarazada. Sabía que de golpe los párpados parecen rellenos de cemento; el hambre te obliga a levantarte 4 pm a buscar una banana;  la incontinencia urinaria te lleva de tour por los inodoros menos pensados. Y  hasta ahí nomás.

Resultó que siempre aparecía algo nuevo.

Varias veces casi infarté a algúndíamarido porque me despertaba a los gritos a mitad de la noche: era un calambre en el pie. Hubo semanas que no comí carne porque si un pedacito se quedaba entre las muelas me volvía loca de la molestia. O días en que me bajaba del colectivo y no podía caminar del dolor de panza. ¿Era acidez? ¿Una contracción? Ni hablar cuando llegó el calor. De no saber lo que era tener una marca de transpiración en las axilas, pasé a bufar como una mula. Me ponía el ventilador sólo para mí y andaba por la vida con pinta de flogger arruinada porque mi flequillo adquiría posturas imposibles.

Lo más difícil de todo fue asumir el cambio de personalidad. La metamorfosis de ser una mujer hiperquinética a una bestia pop que llegaba a su casa reventada y sólo quería desparramarse en el sillón en bombacha y corpiño a ver todas las series del Sony.  Tirada entre almohadones sentí las primeras señales de odio hacia algúndíamarido.

Un odio chiquito. Inconfensable aún. Perdonable. Un odio sensato. Racional. Mío. Porque a él no le entraba en la cabeza que yo de golpe fuera un espécimen incapaz de mover un dedo más de la cuenta. Ni sacar a la perra a pasear. Ni poner ropa a lavar. Ni escribir una nota extra. Muchísimo menos cocinar.  No es que te crecen uñas de ninfa, es simplemente que estás reventada.

R-e-v-e-n-t-a-d-a.

¿Puede ser eso tan complicado de deducir? ¿Es necesario poner en palabras que tenés 10 kilos de más? ¿O que tu panza es capaz de desconfigurarte el eje?. Que si te chocas la punta de la mesa es porque ya no podés calcular cuánto se ensancharon las caderas. Que empezás el día dejando pasar cuatro colectivos hasta que pudiste meter el pie en uno y pegar el grito para que te den el asiento. Que a las seis volvés  en el subte que está que explota. ¿Es tan complicado calcular que a las 7  de la tarde una meó una decena de veces y va por más? Y que a esa altura ya se contuvo de mandar a unos cuantos a la mierda como para privarse de ese privilegio cuando el futuro padre te mira desconcertado y te pregunta:

– ¿Qué te pasa?
– Ssshht. Estoy mirando Grey´s Anatomy.

Ahí se te empieza a formar un nudito en la garganta, que con los días crece y crece y una tarde sentís que tenés un sapo atravesando en la garganta. Y no te lo pensás tragar.

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11 comentarios to “De sapos y otras bestias”

  1. cutipaste 5 de septiembre de 2012 a 14:16 #

    me hiciste acordar de cuando escribía en mi blog. no exactamente como vos porque yo no la parí, pero más o menos 🙂

  2. Sole 5 de septiembre de 2012 a 14:21 #

    Jajajajaj!… mortal!!!! me encantó este capítulo 🙂

  3. Celi 5 de septiembre de 2012 a 14:45 #

    Lo de la flogger arruinada está mortal. Me hiciste reir. Lo del odio inconfesable, privado y minusculo pero presente es tal cual. Le pusiste la palabra justa a un sentimiento que no reconocia porque desconcierta. Muy bueno!

  4. Sole 5 de septiembre de 2012 a 18:51 #

    GENIAL!!!!! Muy buena descripcion de lo que viviste jejejejjejejej Lo de la sangre de la nariz ajajajjajajaj es geniallllllllllllllllllll

  5. nuria 6 de septiembre de 2012 a 0:26 #

    genial jajaja!!!

  6. Flor B. 6 de septiembre de 2012 a 17:19 #

    Jajajaaja bestia pop!

  7. Nati- Nati 9 de septiembre de 2012 a 15:59 #

    Que hermosooooooo!!!! cuantas sensaciones compartidas amiga…que lindo leerte desde la distancia!!!!! te quiero!!!!

  8. LAU-RA 11 de septiembre de 2012 a 0:18 #

    Irreconocibleee una mezcla o mejor dicho explosión de emociones!! Genialmente redactado FELICITACIONES!!

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