Mi pequeño simio

30 Ago

Ni bien se enteraron de la noticia algunas amigas-madres me recomendaron que me suscriba a esos foros de Internet que te cuentan semana a semana cómo se desarrolla el embrión, que luego es feto, que después se hace bebé. Probé. Yo iba por la 10. Según la página a la criatura se le estaban formando las orejas. Decía que aún se encontraban muy abajo “pero a medida que crezca la cabeza, se moverán al lugar correcto”. Me dio un ataque de risa nerviosa. El sitio aseguraba también que “los párpados comienzan a cubrir los ojos, los cuales aún se encuentran en cada lado de la cabeza”. Me acordé de Matilde, una compañera de trabajo que repetía que en las ecografías los bebés parecían aliens. Acaso lo eran.

Pensé en una máquina de hacer chorizos, pero de bebés, saliendo todos igualitos. Me pareció ridículo y de mal gusto. Cómo hace una futura madre para imaginarse a su engendro pura cabeza, con los ojos a cada lado, y las orejas a la altura de la garganta, suponiendo que tenga ya garganta. Yo estaba cruzada pero la imaginación es demasiado preciosa para perder tiempo con estas cosas. A lo Liniers, decidí habilitar mi propia Olga para los meses por venir.

Aún no había cumplido la semana 12 y la ecografía mostró un hematoma en el útero. Es como un charquito de sangre que no se sabe por qué aparece pero que no debería estar ahí.  El médico de guardia me indicó reposo, recetó medicación y escribió en el diagnóstico: amenaza de aborto. Leí esas tres palabras en la calle y  me ahogué.  Lloraba tanto que ni siquiera me salían las palabras. Llamé a algúndíamarido y cuando lo escuché sentí que me devoraba otra ola de llanto. Después de los qué-te-pasa típicos del que no entiende nada dijo: tranquilizate, respira.

Es así. Somos tan predecibles. Pasé del no lo puedo creer al no lo quiero perder en milésimas de segundo. Los 15 días en cama me reconciliaron con la vida. El charquito desapareció.

Eso no me transformó en la embarazada zen y pura sonrisa de la que hablan las revistas. Después del episodio empecé a hacer pública mi espera.  Y ahí tuve que frenar a las desubicadas que me felicitaban y se abalanzaban sobre mi panza. Ah, me daba urticaria. A los tres meses de gestación el feto mide 3 cm, con furia.  ¿Qué querían sentir si una apenas se enteraba que “estaba encinta” -como decía mi abuela- porque meaba a cada rato, comía más de la cuenta y vomitaba con cierta frecuencia?

Repetía tanto NO ME JODAN que mi cuñado prometió regalarme una remera con esa frase. Imposible no andar multiplicándola cuando de golpe te llueve una sarta enorme de ridículas recomendaciones: ¿vos vas a tomar coca-cola?, ni se te ocurra comer sushi, estás loca en pintar tu casa, tendrías que tomar más leche, porqué no te haces un cursito de yoga.

La mejor: una mañana llegué al trabajo con tanta acidez estomacal que me doblaba del dolor. Le tiré toda la culpa al café con leche del desayuno. Pero Beatriz, la señora que se ocupaba de la limpieza, me dijo que no, que eso pasaba cuando el bebé venía peludo. Pe-lu-do. Al toque sonó el telefóno, era mi madre. Le conté.

– Ahora mami, si a las 15 semanas esta criatura tiene pelos, está más cerca de ser un simio que un humano.

En la consulta siguiente al nuevo obstetra fui con algúndíamarido.  Claro que sí. Ligó sermón por no haberme acompañado la vez anterior. El doctor nos despachó en 5 minutos. Él salió desconcertado. Yo sentí que estaba con mi médico ideal. Me dio más análisis para hacer, sugirió que pase por el odontólogo a controlar los dientes que se descalcifican mucho, recetó eco con scan fetal  y me dijo que haga vida normal.

– ¿alguna pregunta?
– vida normal ¿es vida normal?- le dije
– sí
– ¿entonces ignoro todas las boludeces que dice la gente?
– sí.
– no tengo más preguntas.

Anuncios

5 comentarios to “Mi pequeño simio”

  1. ND 30 de agosto de 2012 a 10:50 #

    La pluma y los sentimientos de una mujer real, con una vida real. Que feliz me hace leerte. Sabés que representas a muchas. Te quiero!

    • Flor B. 30 de agosto de 2012 a 18:30 #

      Por favorrr!!!! es tan gracioso como lo contás….

      • Eli 31 de agosto de 2012 a 13:34 #

        Genial! cuantas recomendaciones pelotudas que te da la gente! Me identifico plenamente con lo que escribís!

  2. Celi 4 de septiembre de 2012 a 15:09 #

    Y vas a tener que escribir algun capitulo sobre la avalancha de descripcion de partos dolorosos mientras una está con eso por venir!!!

  3. cintiacgl 26 de abril de 2014 a 23:18 #

    ¡nunca había leído este post!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: